Qué va a hacer el gobierno con la educación

19 September 2017

Hasta ahora el gobierno no metió mano en la educación, pero probablemente va a intentar aplicar sus políticas, si le va bien en las elecciones de octubre. ¿Qué harán?

El gobierno actual arma sus planes de gobierno mirando a Estados Unidos. La mayoría de los funcionarios se formaron en las escuelas norteamericanas de economía, y son lo que antiguamente se llamaba “Chicago Boys”, y un poco más cerca en el tiempo pasaron a ser llamados “tecnócratas neoliberales”. Esto no es algo “malo”, ya que, si ganaron las elecciones en un sistema democrático, están en todo su derecho de aplicar las ideas políticas que profesan en su acción de gobierno. Pero por algún motivo, a los integrantes del staff de Cambiemos les ofende este tipo de descripciones, y prefieren mostrarse como “apolíticos”, personas sin ideología, sin origen político, y que solo están ahí para hacer las cosas (retomamos las comillas) “bien”, lo que nos parece sospechoso, porque si hubiera una sola forma de hacer las cosas, no habría democracia, ni cambio de ideas.

La verdad es que por más que lo oculten, las ideas de los funcionarios de este gobierno son conocidas. El partido PRO que, según Durán Barba, nació por generación espontánea, se formó como una alianza entre los partidos UCD (Alsogaray), Acción por la República (Domingo Felipe Cavallo), Recrear (López Murphy) y Partido Federal (Paco Manrique).

Todo esto viene a cuento para tratar de desentrañar qué va a hacer el gobierno con la educación. Hasta ahora no intentó hacer reformas de ningún tipo, pero todo indica que, si consigue un resultado aceptable en las elecciones de medio tiempo, va a querer meter mano en el asunto. Tal vez, la estrategia Duranbarbesca de mostrase como personas sin pasado, es una forma de evitar el juicio implacable de la Historia. Si queremos saber qué va a hacer alquien en el gobierno, hay que mirar qué hicieron en el pasado. Está bien que esto puede fallar, porque como todo, la gente cambia. Ojalá sea así, porque la última vez que gobernaron los tecnócratas neoliberales, la educación sufrió un mazazo, una herida casi mortal. La educación secundaria, recordemos, fue reducida de cinco a tres años, se multiplicaron hasta el infinito las orientaciones escolares, hasta llegar a un punto en que era casi imposible encontrar dos escuelas que enseñaran lo mismo (lo que, entre otros problemas hacía imposible que los chicos se cambiaran de escuela). Los contenidos de las materias fueron abandonados por las autoridades para que cada escuela diera lo que quisiera. La anarquía (en el mal sentido de la palabra) llegó a las carreras docentes, donde nadie sabía las incumbencias de los títulos. Con la excusa de que la educación se debía basar en las particularidades de cada comunidad, la educación secundaria quedó naufragando en la buena voluntad de escuelas y docentes. Obviamente esto se dio en un marco de ajuste, revolver el avispero para desprestigiar a los docentes, desprestigiar la educación y en el revuelo, recortar presupuesto. Las escuelas primarias por su parte, de un día para otro tuvieron que alojar a octavos y novenos años sin ningún tipo de estructura edilicia.

En la década que podríamos llamar de los 2000, hubo una nueva reforma, que no es ninguna genialidad. Lo único que se hizo con la Ley Nacional de Educación del año 2006, es aplicar un poco de sentido común, remendar un poco el desastre, y dejar un sistema educativo nuevamente funcionando. Hay muchísimos problemas por resolver, hay muchos cambios por hacer. La educación no puede dar una solución definitiva a las enormes desigualdades sociales, a la desintegración social, a la pobreza. Pero puede hacer mucho.

Tenemos una desconfianza bastante fundanda de que este gobierno de clara tendencia neoliberal, vuelva a hacer algo parecido a lo que hicieron los gobiernos neoliberales de los noventa, con otros nombres (aunque en muchos casos con los mismos apellidos). Hasta ahora la única pista firme para saber qué puede llegar a hacer este gobierno en educación es el llamado Plan Maestro presentado por el gobierno en Marzo de este año. Es un documento muy genérico, que establece algunos objetivos pero no informa sobre la forma en que se van a lograr esos objetivos. Es lo que hay.

A continuación, transcribimos algunas ideas expresadas por especialistas y gente que conoce y sabe sobre educación y que nos ilustran distintos aspectos de este Plan Maestro.

“Entre las estrategias para reforzar la rendición de cuentas se incluyen medidas para reducir o eliminar la estabilidad laboral docente, aumentar la supervisión de parte de los directivos y empoderar a los clientes (padres y estudiantes) para supervisar o evaluar a los profesores.

El párrafo precedente forma parte de las conclusiones del documento del Banco Mundial “Profesores Excelentes. Cómo mejorar el aprendizaje en América Latina y el Caribe” de 2015, escrito por los economistas Bárbara Bruns y Javier Luque. Este sería un dato de color, una mancha más del tigre, sobre cómo piensan los economistas del Banco Mundial a la educación, si no fuese porque el documento forma parte de los fundamentos del llamado Plan Maestro que la Alianza Cambiemos quiere transformar en ley (la cita en el Plan dice “Bruns y otros, 2015”). Las “reformas educativas” que se vienen dando en la región presentan una apariencia con centro en lo pedagógico, aunque en última instancia constituyen reformas administrativas, burocráticas y laborales.” 

Carlos Andújar  Docente ISFD N° 41 UNLZ FCS. Colectivo Educativo Manuel Ugarte. 

 y Miguel Andrés Brenner.  Docente ISFD N° 41 y 35. Investigador FFyL UBA.

 Pagina 12   11/06/17

https://www.pagina12.com.ar/43301-el-plan-maestro

“No es casualidad que se haya elegido la provincia de Jujuy para hacer el anuncio del Plan Maestro. El contenido de dicho plan consiste, en seguir desmantelando el Ministerio de Educación, desarticular programas como el conectar-igualdad, borrar del organigrama a la Secretaría de programas socioeducativos, lo cual inevitablemente conduce a la memoria de los noventa. La idea es que cada provincia se arregle con lo que pueda.

El Plan Maestro sería entonces una vuelta a los noventa, con un avance de la política privatizadora y tecnocrática que ignora y no tiene en cuenta a las comunidades educativas ni a los sindicatos, ni siquiera a las universidades públicas, lo cual entra en contradicción con la política de diálogo tantas veces proclamada por el gobierno.”

Pablo Imen. docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires, Director de Idelcoop y Coordinador del departamento de educación del Centro Cultural de la Cooperación.

Las Voces.

http://www.lasvoces.com.ar/index.php/sociedad/item/206-pablo-imen-hay-un-avance-de-la-politica-privatizadora-y-tecnocratica-sobre-la-educacion

“Se identifican omisiones importantes que refieren a discusiones y derechos fijados en la Ley de Educación Nacional (2006). Las más notorias son las que atañen a la Educación Sexual Integral (ESI) y a la educación en derechos humanos, dos terrenos en los que hubo avances importantes en los últimos años. También, omisiones graves en cuanto al compromiso, por ejemplo, con la primera infancia.

El Plan Nacional Decenal -ambicioso- plantea 108 objetivos para todo el sistema educativo argentino y pretende llevarse a cabo en los próximos 10 años: desde el 2016 (fecha de estreno de las Pruebas Aprender) – hasta el 2026.”

Julio Durand. Decano de Educación de Universidad Austral .

Infobae 21/07/2017

http://www.infobae.com/tendencias/2017/07/21/el-lado-b-del-plan-maestro-carencias-y-necesidades-detras-del-imperioso-proyecto-educativo

"Las metas del Plan Decenal son muy loables, el tema es cómo lo van a implementar. No se sabe quién va a estar gobernando en los próximos diez años. Hay que generar un consenso. Hay cuestiones de infraestructura que hay que pensar y analizar muy bien antes de formular un plan".

Silvina Gvirtz, secretaria de Ciencia, Tecnología y Políticas Educativas del Partido de La Matanza

http://www.infobae.com/tendencias/2017/03/21/como-sera-el-plan-nacional-decenal-de-educacion-el-proyecto-de-ley-que-pretende-revolucionar-la-educacion-argentina

Para finalizar, algunos textuales del Plan Maestro

“En consecuencia, se observa que en numerosos países y sectores de la economía los perfiles laborales más demandados no existían hace cinco o diez años. Se estima que el 65% de los niños que hoy ingresa a la escuela primaria va a trabajar en puestos que aún no han sido creados. En paralelo, en la mayoría de los países los sistemas educativos mantienen prácticas del siglo XX (o incluso del siglo XIX) que no corresponderían con el nuevo contexto y retrasarían el progreso (World Economic Forum, 2016).”

Con este párrafo viene machacando el Presidente cada vez que se le da la oportunidad de hablar de educación. Lo que viene a continuación es más jugoso

“En este sentido, el Gobierno nacional financiará con sus recursos los programas destinados a cumplir las metas de infraestructura, mantenimiento escolar, tecnología y conectividad, formación docente y educación superior universitaria. Por su parte, la inversión de los gobiernos provinciales deberá destinarse principalmente al incremento de la planta docente para asegurar la cobertura universal en todos los niveles y la extensión de la jornada en las escuelas primarias y secundarias. Para hacer operativa esta protección se requiere el compromiso de todas las jurisdicciones: gobierno nacional, las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para mantener la relación actual entre inversión educativa y gasto público total en cada jurisdicción como base para la proyección de incremento. El gobierno nacional deberá asumir la responsabilidad de controlar el cumplimiento de este compromiso.”

Esto es bien claro, el tema salarial depende solo de las provincias y el estado nacional no tendrá ninguna injerencia, ya que solo se hace cargo de colaborar en la parte de infraestructura. Esto sepulta el reclamo de los gremios docentes de volver a las paritarias nacionales. Es muy difícil lograr el tan mentado diálogo cuando una de las partes deja en claro que no quiere dialogar en el ámbito más adecuado que es la paritaria nacional.

Así las cosas, el Plan Maestro todavía es un borrador que posiblemente de octubre se convierta en ley. Y después vendrán otras leyes. Sólo podemos decir, Dios guarde a la educación argentina.

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