Walter Mamani de Fasinpat: “el capital más importante de la empresa es la mano de obra calificada”

01 Abril 2017

Fasinpat es el nombre que desde el 2002 adoptó la fábrica de cerámicos Zanón. Ese año los trabajadores se hicieron cargo de la planta luego del abandono de sus antiguos propietarios. Walter Mamani, tesorero de la cooperativa Fasinpat, dialogó con el programa radial El Prisma de Radio Universidad.

La sigla Fasinpat quiere decir “Fábrica sin patrones”, lo que significa que todos los trabajadores son también sus propios patrones. Situada en la provincia de Neuquén, esta fábrica produce los cerámicos de la marca Zanón, que desde hace años se lucen en los hogares de miles y miles de argentinos y también se expanden por el mundo. Fasinpat es una de las más grandes y emblemáticas empresas del llamado movimiento de fábricas recuperadas, empresas que ante el abandono fraudulento de sus antiguos propietarios, pasaron a ser gestionadas por los propios trabajadores. Walter Mamani es el tesorero de la cooperativa de trabajo Fasinpat, y fue entrevistado telefónicamente por Arnado Martínez y Miguel Ángel Ratti en el programa radial “El Prisma”, que se emite por la Radio de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Mamani explicó que la cooperativa Fasinpat tiene al día de la fecha 250 socios, y sostiene que la empresa está trabajando bien, con un buen nivel de ventas a pesar de las dificultades que están enfrentando por la situación económica del último año. El principal problema es el de las tarifas ya que la planta consume una gran cantidad de gas y energía eléctrica y, según Mamani, las empresas proveedoras del servicio no les dan las mismas facilidades a Fasinpat que a otras grandes corporaciones que tienen subsidios. Por eso están teniendo permanentes reuniones tanto con Enargas como con YPF y la empresa de energía provincial EPEN.

Mamani reconoce también que hoy en el país muchas pymes están cerrando y las grandes empresas mantienen su nivel de ganancias pagando salarios que están muy por debajo de lo que cada obrero genera. En el caso de Fasinpat, Mamani explica que el equilibrio económico se logra gracias a un gran esfuerzo de todos los sectores de la empresa, tanto ventas como cobranzas y producción, pero manteniendo la dignidad de los salarios y evitando por todos los medios "tener que despedir a ningún trabajador".

Consultado por la calidad de los productos Zanón, antes y después de que la fábrica pasara a a manos de los trabajadores, Mamani dice que “las fábricas las movemos los obreros, las máquinas las manejamos nosotros. Zanón exportaba el 80% de la producción y eso se debía a la muy buena calidad del producto. Pero eso se debía al capital más importante que tenía la empresa que era la mano de obra calificada, que la tenían los obreros. Entonces se sigue haciendo todo de la misma forma, el producto mantiene su calidad por eso seguimos siendo reconocidos por nuestros productos”.

Recordando el momento en que se produjo la toma de la fábrica, Mamani explica que “los  dueños de Zanon la habían vaciado, nos obligaron a tomar la fábrica porque no nos habían indemnizado los años de trabajo, Tuvimos que tomar la fábrica y ponerla a producir. La cooperativa se genera dos años después. Y en 2005 la legislatura de Neuquén aprueba la cesión de la fábrica.

Lo más leído

logo50 Acción 1

Noticias Zonales

Opinión