La justicia poética del Indio Solari

14 March 2017

Como se sabe, es mucha la gente que sigue al Indio Solari. Muchos se emocionan con su música y muchos creen que sus recitales son celebraciones comunitarias en las que se comparten sentimientos y se estrechan lazos espirituales con muchas personas. A los que son parte de esto o vivieron alguna vez esta experiencia, poco les importa lo que se diga en los medios de comunicación o en las redes sociales. 

Por Alberto Subiela 

Hay muchos libros escritos sobre el fenómeno de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y muchos análisis de la obra del Indio Solari, pero aun así, es tan grande el universo que abarcan sus canciones y su trayectoria que siempre hay lugar para nuevas reflexiones. La sociedad va cambiando y también cambia el significado de lo que los artistas expresan y representan.  

La explicación de semejante fenómeno  popular es más sencilla de lo que parece. Para empezar, el Indio es uno de los grandes poetas de la historia de la música popular argentina. Es difícil hacer un canon o ranking porque también aquí entran los gustos, pero por su talento y sensibilidad, la complejidad de las letras de sus canciones, está a la altura de Atahualpa Yupanqui, Homero Manzi o Manuel Castilla. Su música también es de una extraordinaria riqueza, especialmente la que nació cuando integraba la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota junto al guitarrista Skay Beilinson. Desde su primer disco, siempre fueron muy profesionales en el trabajo de composición, en los ensayos, en la grabación. Siempre se rodearon de los mejores músicos, incluso cuando a principios de los ’80 todavía eran un secreto que solo unos pocos compartían. Hay que decir que con la separación de los Redondos, el Indio perdió algo de riqueza en lo melódico, aunque la calidad de las letras se mantuvo intacta.

Sobre el contenido de estas letras, contra lo que muchos creen, son muy pocas las canciones tienen algún tipo de mensaje político. Ya se sabe que indirectamente todo es política, pero en las letras del Indio es raro encontrar mensajes que busquen hacer algún tipo de propaganda a determinada ideología. Muchos dicen que sus letras son raras y que no se entiende lo que dicen. Hay que tener en cuenta que las canciones del Indio Solari son poesía, y en la poesía las palabras no dicen lo que dicen, las palabras se combinan de manera que produzcan emociones, sensaciones. Una canción dice, por ejemplo, “fundiendo plomo lográs chorros de oro cochino en besos de lo más desnudos”. Si queremos analizar la frase en forma literal, no tiene sentido, si uno funde plomo en un horno metalúrgico no va a obtener oro, pero sí nos damos cuenta de la sensación que esas palabras unidas producen, que seguramente nos llevan a alguna historia sórdida de personajes perdidos en vidas complicadas.

En general las canciones del Indio cuentan historias, historias de vidas difíciles, complejas. En esas historias no hay pretensiones de moral ni de moraleja. No son historias de tipos con éxito o que sean algún ejemplo de algo. Tampoco hay pretensiones de denuncia social, aunque hay algo de esto en algún puñado de canciones. Las historias que cuenta el Indio no cargan culpas sobre las injusticias del sistema, y en general, se puede decir que no cargan culpas. Pero lo importante es que los personajes están vivos, y por más cosas extrañas que les hayan pasado, siguen buscando nuevas aventuras. El Indio no los juzga, solo nos cuenta sus historias. Y tal vez sea esa una de las claves por las cuales el fenómeno del Indio superó ampliamente lo musical y generó una identificación masiva de tanta gente (iba a decir de jóvenes pero algunos ya dejaron de serlo hace bastante tiempo).

Hay en estos tiempos una necesidad de encuentro, de ser parte de una comunidad, y aunque nos aferramos al individualismo como a la última maderita de lo que fuera el Titanic, al mismo tiempo queremos construir vínculos sociales. Pero el Indio no vino a suplantar a Dios, al contrario, si por él fuera, estaría cantando algunos fines de semana en algún pub con unos pocos amigos. Se sabe que cada movida de estas le cuesta dejar retazos de su salud física y mental. Pero no puede simplemente retirarse y dejar a sus “bandas”. Seguramente Dios lo puso en este lugar, para que “la tribu de mi calle” sienta que es parte de algo más grande. Obviamente, explicarle todo esto al indignado señor locutor del noticiero, es una quimera. Ni los Redondos en toda su carrera, ni el Indio como solista participaron nunca en nada que tenga que ver con los grandes medios de comunicación. El Indio no va a comer con Mirtha Legrand ni a bailar con Tinelli, y eso no se lo perdonan.  Las letras del Indio también hablan de esto, de la mentira del éxito y la fama, de la farsa de los medios de comunicación. Con eso sí es implacable, y la condena sobre los que se la creen, es inapelable, según su justicia poética.

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