Jorge Bragulat en Mar del Plata: “Las cooperativas y mutuales como promotoras del desarrollo local”

03 Septiembre 2016

El Dr. Jorge Bragulat, Director del Centro de Estudios de la Economía Social de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, expuso en uno de los paneles del 2º Congreso Cooperativo de FEDECOBA. Con una claridad y sencillez notables, expuso conceptos que ayudan a pensar líneas de acción en las cooperativas de servicios y, sobre todo, que motivan e impulsan a sus dirigentes a seguir transformando cada comunidad. A continuación transcribimos algunos párrafos de esta conferencia. 

“Algo que se dijo recién Ariel Guarco hace un rato, la cooperativa sola no puede, y anteriormente uno de los intendentes de ciudades aquí presentes dijo que el municipio solo no puede, entonces, ¿cómo hacemos para juntar una voluntad social que los nuclee, que podamos poner objetivos y trabajar en función a ellos? El tema es, a partir de las entidades de la economía social, encontrar a nuestros hermanos, en el sentido de objetivos por el bien común y de procedimientos para alcanzar esos objetivos. Los procedimientos son importantes ya que los fines y los medios tienen una relación directa. Por eso cuando nos asociamos con alguien, nos fijamos que medios emplea para llegar a sus fines. Dicha esta reflexión teórica, voy a la realidad y me encuentro con entidades que tienen dos características fundamentales como son nuestras cooperativas, no tienen fines de lucro y tienen una gestión democrática. Y en esto se diferencias de otras entidades que son asociaciones de personas. No tienen fines de lucro, voy a detenerme en este concepto porque me parece importante: una cosa es que no tengan fines de lucro y otra muy distinta es que no tengan excedentes capitalizables. El lucro es el excedente que tiene una empresa, que se lo apropia el capital, es decir, el dueño, el principal accionista se apropia del beneficio que produce la empresa. En las cooperativas también se produce un excedente o un beneficio económico, pero este se lo apropian las personas que contribuyeron a producir ese excedente. Entonces, si el cobro de tarifas eléctricas produce un beneficio, ese beneficio no puede ir a otros que no sean los mismos que pagaron esas tarifas que son los asociados. Con respecto a la gestión democrática, las cooperativas asocian personas, y no asocian capitales, si se asociaran capitales, el que tiene el 51% del capital es el que decide lo que va a hacer la empresa. En cambio en una cooperativa, por más que yo sea el presidente, la empresa somos todos. Estas dos cosas son importantes para tener en cuenta con quién me encuentro para armar un plan de desarrollo local, para tener en cuenta, primero a las cooperativas, las mutuales, las asociaciones civiles, los clubes.

Hago un paréntesis, estamos trabajando con el tema de la economía social con el club Lanús. El club Lanús emitió un comunicado diciendo que está en contra del gerenciamiento y de las sociedades anónimas deportivas en función de que es una asociación civil. Los clubes de fútbol están cumpliendo cien años, con todo lo que pasó en el país, los clubes, como asociaciones civiles resistieron cien años. El club Lanús tiene en este momento 800 empleados, no muchas empresas tienen 800 empleados. Las cooperadoras, que son espacios que no son muy apreciados, porque uno dice, ahí viene el de la cooperadora, me va a pedir, pero lo interesante es que son las únicas entidades solidarias donde se trabaja para terceros. En una cooperativa los asociados trabajan para sí, con interés propio con la salvedad que debe ser igual al interés del conjunto. Si yo no tengo un interés propio en la cooperativa, mi trabajo se debilita, en cambio en la cooperadora de un hospital no se trabaja por interés propio. Hay que poner en estas entidades a las bibliotecas populares, que en muchos lugares del país se convirtieron en espacios de reflexión interesantes, y son asociaciones civiles, hay 2500 bibliotecas populares en la Argentina.

¿Por qué debemos trabajar por el desarrollo local? Primero porque estamos en el continente más inequitativo del mundo, no el más pobre. Hay diferencias astronómicas entre pobreza y riqueza, hay desequilibrio social, se sabe que la violencia es producto de la inequidad y no producto de la pobreza. Si en los pueblos logramos disminuir esa inequidad estaríamos contribuyendo a una sociedad más armoniosa. La desintegración social es cada vez mayor, los ricos se juntan con los ricos y los pobres con los pobres, en nuestros pueblos la integración social se dio como efecto de la escuela pública, esto hoy ya no se da. Hay un desequilibrio social, y un desequilibrio cultural que inmediatamente se produce como consecuencia del otro. Las universidades públicas son gratuitas y debemos luchar para que sigan siendo gratuitas, pero el 55 por ciento de los chicos que van a la Universidad de Buenos Aires, provienen de colegios privados.

Por todo esto, cuando vemos con quien nos asociamos para el desarrollo local, tenemos preferencias, pero tampoco somos enemigos de este ni de aquel ni del otro, porque la cooperativa de servicios públicos quienes son socios son todos, y si ya hay espacios que se están desarrollando, la cooperativa no va a ir contra eso. Cuando hablamos del objetivo local hablamos del tema del “buen vivir”, que no tiene nada que ver con “vivir bien”. El concepto de buen vivir viene de los aymarás y quiere decir que el individuo debe estar en armonía consigo mismo, en armonía con la comunidad y en armonía con la naturaleza. Nosotros proponemos que el concepto de Buen vivir debe sustituir al de vivir bien en el sentido que le da la sociedad de consumo. Un punto de referencia para esto es, vivo en una población donde nos conocemos todos, pero para tomar decisiones debemos tener información datos concretos de población, estadísticas sobre jóvenes, pobreza, empleo, y trabajar sobre el tema de la debilidad comunitaria, es decir, qué es lo que falta, falta empleo, inversión, mano de obra, falta seguridad, es decir, tener en claro eso. Y tener en claro cómo está la integración comunitaria, por ejemplo, cuanta gente está metida en los clubes, así podemos tener una idea de cuanta es la participación que hay. Yo estoy convencido de que, en cualquier lugar del país donde hay una cooperativa de servicios públicos se entiende mucho más fácil armar un proyecto de estas características que en aquellos lugares donde no la hay, por ejemplo, en Catamarca, en el norte de Santiago del Estero, son lugares donde no hay cooperativas de servicios públicos y si uno propone un proyecto de desarrollo comunitario y la gente automáticamente está pensando en el estado, mientras que aquí está pensando en qué podemos hacer nosotros en función de resolver problemas, así como ya resolvimos comunitariamente el problema de la luz, el gas, la gente ya tiene disposición para resolver otras cosas.

Es un aprendizaje colectivo que tenemos que seguir poniendo en práctica para un plan de desarrollo local a través de las entidades solidarias. Hay otras entidades como sindicatos, consejos profesionales y cámaras empresarias, que son instituciones corporativas, puede haber excepciones, aunque no sean entidades de la economía social, si son representativas y ya son parte de la dinámica del pueblo se las puede integrar.

Cuando me pongo a trabajar en el desarrollo local tengo que tener en claro algunos condicionantes, algunos son internacionales, datos importantísimos que no los voy a mover. En la Argentina hay datos internacionales como la cotización de los commodities. El precio del cereal no está fijado en función de los costos de producción, es decir los precios no los fijan los países productores. Los gobiernos han hechos distintas políticas como las juntas nacionales, las retenciones, subsidios, pero a nivel local, los precios internacionales no los podemos discutir, pero sí necesitamos conocer los datos. Son realidades que un plan de desarrollo local no puede modificar, porque me estaría poniendo a discutir de política y no de posibilidades reales de llevar adelante un plan local. Si quiero modificar esos datos tengo que llegar a otros espacios. También hay condicionantes nacionales, por ejemplo las tasas de interés. Hoy están altas lo que puede beneficiar la economía en algunos casos y perjudicarla en otros, pero el dato es ese. También hay políticas provinciales que pueden llegar a ser más accesibles al diálogo, pero tienen que ser tomadas como un dato, para empezar. No digo, no podemos influir en nada ni cambiar nada, no, estamos trabajando en un espacio de desarrollo local. En el caso de que exista un plan estratégico municipal,  puede servir de punto de referencia, y si ese plan dice por ejemplo, generar un plan de ocupación, nosotros debemos trabajar en conjunto pero para  hacer un plan de ocupación a través de cooperativas. También podemos hacer nuestro propio plan estratégico de desarrollo local, el primer paso es preguntarse dónde estamos hoy, para eso debemos sacar la fotografía de la vida del pueblo, con ciertos recuerdos históricos para ver como venía y hacia dónde queremos ir, en función de ciertas posibilidades, y cómo llegamos allí en función de proyectos concretos. En esta elucubración teórica, nos preocupamos conjugarla con las experiencias concretas que es están gestando y funcionando. Olvidemos la teoría sola, pero tratemos de que la práctica tenga cierto apoyo teórico. En estos proyectos la cooperativa tiene que ser líder, pero no porque sea, como suele ser, la entidad mejor administrada y la que más plata tiene porque si no van convocar otras entidades con problemas y solo le van a pedir plata. La convocatoria tiene que ser clara para qué vinimos, y que no pase lo que ha pasado mucho tiempo en que las instituciones no vienen con la mano tendida sino extendida pidiendo a la cooperativa aportes económicos (que en todos los pueblos los hizo y de buen grado). Aún así la cooperativa, por peso propio debe liderar ese proceso. De distintas maneras, a lo mejor se puede hacer una fundación, una mutual, otra cooperativa, se pueden hacer muchas cosas, dándole cierta organicidad a todo eso. El objetivo debe ser aumento de la equidad, esto quiere decir aumento de la distribución de la riqueza. No nos referimos a la redistribución, que es lo que hace el estado a través de los impuestos y su asignación en las políticas públicas. La distribución significa en los pueblos, proteger al pueblo de resortes coercitivos. Los jóvenes son los que más afectados están por esta mala distribución, antes en los pueblos, lo muchachos que no habían podido estudiar se quedaban en el pueblo, es decir, quedarse era algo así como un castigo. Hay que cuidar mucho a la juventud en el sentido de la igualdad de oportunidades, en el sentido educativo del término. Un objetivo económico debe ser aumentar la demanda, aumentar la producción, cada peso que circula dentro pueblo, cada peso que, en vez de salir para adquirir un producto de otro lado, se gasta en ese mismo producto dentro del pueblo, cuanto más veces ese peso circule, más riqueza genera. Como metodología de trabajo las cooperativas deben tomar una buena fotografía del lugar, dónde estamos, adonde queremos llegar, a quien convocamos para trabajar, pretendemos lograr el desarrollo del pueblo, tomando todos los datos como un punto de referencia.

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