Ing. Fernando Bolgeri: “En lo que es circulación y diagramación urbana, la ruta 88 tiene prioridad”

24 February 2017

El Ingeniero Fernando Bolgeri es Jefe de Departamento de la zona X de la Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires. Las voces entrevistó al funcionario para consultarlo sobre la nueva configuración de la Ruta 88 en la zona de Batán, que está causando malestar en la población, y algunos reclamos de los cuales dimos cuenta en este mismo portal.

Por Alberto Subiela

En esta nota el ingeniero Bolgeri detalla aspectos técnicos de la obra de la Ruta 88 y explica los fundamentos de las decisiones tomadas.  En este sentido, su definición más clara y precisa fue que “tanto en la circulación como en la diagramación de la traza urbana, la prioridad la tiene la ruta” y que eso solo puede cambiar en un futuro no muy cercano, cuando por el crecimiento urbano “el destino sea hacer una avenida”. En la charla destacó que la ciudad de Batán se encuentra hasta ahora muy desordenada en lo que es circulación vehicular por lo cual cualquier medida que se tome “va a acarrear conflictos”.

La entrevista se inició con una breve mención a los antecedentes y al estado anterior de la ruta.  “Había un reclamo de hace muchos años de que la ruta era una mano simple, mano y contramano. En un momento en el año '95 se hizo una segunda trocha, de baja calidad que se fue estropeando demasiado en el tiempo, a la fecha de iniciar la obra era prácticamente una banquina mejorada quedando otra vez en el uno más uno. La zona de Batán tiene características sumamente complejas porque hay calles en diagonal, calles en línea recta, las tramas de los dos lados de la ruta son diferentes, y había infinitos accesos a la ruta. Para que la gente tenga una idea, cada acceso a la ruta es un punto de conflicto, porque mal que les pese, la prioridad la tiene la ruta en lo que es la circulación y la diagramación de la traza urbana. La gente pedía lo que denominan autovía, que es una etapa intermedia entre una autopista y una ruta, que son dos mas dos, es decir, dos manos de cada lado separadas físicamente para evitar la colisión frontal”.

Este tema de la separación física entre los dos sentidos de circulación es sin duda uno de los aspectos más polémicos de la nueva ruta, ya que el muro termina dividiendo en dos a la comunidad. El Ingeniero Bolgeri explica los motivos técnicos del mismo

“La separación se puede hacer, si hay ancho suficiente, como en la 226 o la ruta 2, con una mediana a nivel (se llama así al espacio que queda en el medio), o con un cordón, o con pintura. Obviamente pintura queda descartado porque es lo que había antes y no funciona correctamente. Ancho no teníamos porque tenemos pensado hacer una etapa posterior de colectoras y además no hay desagües, no hay cañerías como para poder trabajar arriba y así tener más ancho disponible, ya que cuando no hay cañería el desagüe se debe hacer en superficie al descubierto. Con lo cual el muro New Jersey era una alternativa válida”.

¿New Jersey se le llama al muro que está en el medio?

Si, tal vez la separación se pudo haber hecho con un cantero. Casualmente en la ruta 11 hicimos un cantero y ahora nos están pidiendo el muro. El problema es que el cantero le saca más espacio a la ruta, porque para que el cantero funcione tiene que ser por lo menos de 1 metro ochenta de ancho. Ahora yo pregunto, ¿cuál es la diferencia visual entre un cantero verde y el muro? No me parece que sea tan terrible.

El problema principal es más que nada por los vecinos. Uno que se crió en Batán está acostumbrado a andar de un lado para el otro de la ruta y aparte de cortar la visual entre los dos lados, la dinámica de la vida de la comunidad se interrumpe bastante.

Lo que pasa es que la gente nos dice “no podemos pasar” y no, justamente no queremos que crucen, queremos que vayan a un semáforo para cruzar.

Obviamente todas estas consideraciones están fundamentadas en la seguridad vial. Por eso el proyecto restringe de manera drástica los cruces de ruta y los accesos a la misma.

El movimiento de la gente debe ser por colectoras, y se cruza la ruta por puntos y posiciones que son lo más separados posible. A más cruces, mayores puntos de conflictos, si yo le meto un cruce cada cien metros, estoy prácticamente en la misma situación que estaba antes, con lo cual pierdo capacidad de ruta, si ponemos un semáforo cada cien metros ya no se llamaría ruta 88. Lo que tenemos que hacer es control de accesos, son seis cruces en tres mil metros, concentrados en el centro, los bancos, estación de servicio, colegios, paradas de colectivo en lo que es la parte más urbana.

Hay otro condicionante que es que además las calles no tenían sentido de circulación y el plan estratégico prevé empezar a darle un único sentido de circulación a las calles, sino los semáforos van a ser de cuatro o cinco tiempos en una espera eterna para todos los tiempos y más para el tiempo de la ruta.

En este proyecto, ¿se tuvo en cuenta como era la dinámica urbanística previa de Batán? Porque la mayoría de las ciudades están a un solo costado de la ruta o un poquito apartadas. En Batán la ruta prácticamente es el centro.

Sí, pero nosotros lo que queremos evitar es que haya más colisiones. Debemos dirigir el tránsito hacia los cruces autorizados. Es una cuestión de educación vial que no se soluciona con los semáforos, ya que cuando empiecen a funcionar vamos a tener montones de problemas, por lo cual las dos primeras semanas habrá un agente de tránsito en cada uno. Hay que tener presente que los peatones deben buscar la senda peatonal. Es incómodo, y en las puntas va a ser más incómodo que en el centro. Hay que caminar un poco más, pero estamos priorizando la seguridad vial. La vamos a lograr con esfuerzo de las dos partes: los automovilistas y los peatones.

Sobre la posibilidad de instalar un puente peatonal el funcionario explicó: “La gente pide un puente peatonal, pero el punto es dónde se puede poner. Un puente peatonal tiene que servir, sale un dinero muy importante, entre cinco y seis millones de pesos. Y si lo pongo cerca de un semáforo, no lo va a usar nadie porque el puente peatonal tiene un desarrollo con la rampa de subida y la bajada de unos doscientos cuarenta metros contra el cruce por la ruta de 25 metros en línea recta. La gente no va a hacer ese esfuerzo, tarda más minutos en subir y bajar. Hay que ver dónde lo pongo, aunque yo no lo voy a decidir, lo tenemos que decidir todos.”

En el año 2014 se hizo una importante obra de asfalto en las colectoras de la ruta, pero esta obra fue hecha por el Emvial, es decir por la Municipalidad. Al respecto Bolgeri aclara que las colectoras también pertenecen al área de acción de Vialidad de la provincia, por lo cual, la siguiente etapa del proyecto es hacer las colectoras de manera adecuada.

Para el funcionario,  Batán presentaba muchos problemas en lo que era el tránsito vehicular, y muchos más problemas en lo que es su planificación urbana. “Es todo un sistema nuevo, hasta ahora Batán no era ejemplo de nada, no podemos tener en cuenta cómo funcionaba Batán para hacer algo acorde porque funcionaba mal. Cuando nosotros trabajemos sobre las calles colectoras también va a ver conflictos porque hay paradas de remises clandestinas, camiones abandonados, las veredas no tienen una línea definida, hoy en las colectoras se está estacionando de los dos lados, y un camión no puede pasar porque no tiene ancho. Esto es parte del desorden, lamentablemente. Yo sé que son medidas antipáticas, que puede haber fallas, pero no fallas de concepto”.

“Hoy las colectoras están hechas de a pedazos y parches. Otro problema que tiene la trama de Batán, es que las calles están desfasadas y las construcciones están en algunos sectores fuera de la línea municipal. Otra complicación es la de los desagües, que son obras que las tiene que hacer otro ente, hoy el agua de las calles vuelca hacia la ruta y la ruta no es un río. La ruta está pensada para desaguar sus sesenta metros y no para desaguar mil metros de cada lado.”

Sobre la marcha de las obras en este momento, Bolgeri expresó que se pusieron las bases del último semáforo, y el miércoles o el jueves de la semana próxima ya se estarán haciendo pruebas de los mismos a cargo de expertos, ingenieros de tránsito que medirán los tiempos. También indicó que Vialidad pidió un radar en la punta y otro radar al final del trazado para que se aminore la velocidad, ya que en ese tramo, la ruta es para circular a 60 km/h.  

¿Hay alguna idea de cuándo la ruta puede llegar a El Boquerón, que es una zona bastante complicada?

La idea de máxima es hacer la autovía hasta Miramar y de mínima a Otamendi. Para mí también el lugar mínimo es llegar a la curva de La Polola, hasta ahí hay lomas y curvas que dificultan la visual. De La Polola para allá ya está más liberado. Es verdad, la zona de El Boquerón es complicada.

Estamos trabajando, es un proyecto bastante complejo que se lleva adelante directamente en La Plata, pero la idea es seguir. Tal vez se pueda licitar a fin de año y empezar en el 2018. Y respecto a las colectoras de Batán, la idea es licitar en agosto y empezar antes de fin de año.  Pero las colectoras van a tener su complejidad, solamente se va a poder estacionar de un lado, va a haber menos lugares para estacionar, porque hoy la gente estaciona de cualquier manera.

Reforzando su visión bastante pesimista de lo que ha sido la planificación en Batán hasta hoy, cerró la charla con la frase, “Todo lo que es el desarrollo va en contra de los usos y costumbres que tienen hoy, pero a lo que se apunta es al crecimiento”.

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